Cómo iniciar un bar de jugos | Diasa, Empaques El Salvador

Cómo iniciar un bar de jugos | Diasa, Empaques El Salvador

Iniciar un negocio de bar de jugos puede ser una empresa sana y rentable. La clave es decidir qué tipos de jugos vender. Vende una variedad de jugos de frutas y verduras. Incluye una variedad de batidos proteicos de suero de leche en tus ofertas de productos para atraer a los entusiastas del entrenamiento físico. Ponte en contacto con tu oficina local de administración para saber si necesitas permisos para tu negocios. Lo más probable es que necesites una licencia de vendedor.

Debes realizar un estudio de los bares que signifiquen competencia en tu zona. Habla con los dueños de franquicias y de bares independientes. Pregúntale a los dueños cuánto tiempo hace que están en el negocio y por qué eligieron ser parte de una franquicia o ser independientes, respectivamente. Toma nota de los precios de tus competidores.

Decide si quieres iniciar tu negocio de jugos de cero o si quieres comprar una franquicia. Ponte en contacto con las compañías que las ofrezcan, como Smoothie, King o Juice Zone, si es que estás interesado en ello.

Busca una tienda local de alimentos mayorista para comprar tus vegetales, frutas y hielo. Ponte en contacto con varias tiendas mayoristas o con clubes en tu zona. Encuentra una tienda que también venda proteína de suero. Elige la tienda mayorista que te ofrezca todo lo que necesitas con el menor costo por unidad.

Elige una buena ubicación para tu bar de jugos. Elige una zona de alto tráfico que no esté cerca de locales de la competencia. Coloca tu bar de jugos cerca de un gimnasio, de una dietética, de un estudio de karate o de un club para atraer a individuos conscientes de la salud.

Escribe todos los jugos que venderás. Determina los precios para cada artículo. Coloca los precios de los productos en línea con los bares de jugos de la competencia. Añade una ventaja comparativa para las bebidas proteicas. Vende jugos de frutas y vegetales a UD$3, por ejemplo, y cárgale UD$2 a los proteicos.

Decide cuanta cantidad de producto necesitas para abrir tu tienda. Sé conservador al principio ya que siempre puedes recoger productos si encuentras a un vendedor mayorista cerca. Ordena frutas, vegetales, proteínas y hielo.

Ten tu tienda lista para el día de apertura. Ten tu mostrador erecto e instaladas tus mesas y estanterías. Completa la tabla del menú con los productos y sus precios, luego, cuélgala. Coloca las calcomanías con los horarios de tu negocio en el frente de la puerta. Conecta tu computadora y tu caja registradora. Coloca tus licuadoras, tus servilletas, los sorbetes y las copas detrás del mostrador.

Contrata a tu cónyuge o a algún familiar para mantener, por lo menos al principio, bajos los costos laborales.

Distribuye volantes en los parabrisas de los autos y de puerta a puerta en tu zona. Ponte en contacto con los reporteros de la televisión y de tu periódico local para que inicien una historia alrededor de tu negocio.

Empaques Biodegradables en El Salvador

Empaques Biodegradables en El Salvador

¿Por qué?
En nuestros días, los empaques de productos y el transporte de mercancías generan enormes cantidades de desechos que contaminan el planeta. Conscientes de este problema, algunas compañías come Diasa El Salvador han intentado reducir la cantidad de empaques que utilizan. Sin embargo, aún son muchos los productos que vienen empacados con cantidades exageradas de plástico y papel.

Afortunadamente, la preocupación por el cuidado del medio ambiente es cada vez mayor (debido a los efectos del cambio climático) y ésta se ha comenzado a notar en el campo del packaging.

Hoy, es marcado el aumento de demanda hacia envases de tipo ecológico, es decir que son reciclables, económicos y sus procesos de fabricación, no contaminan al planeta.

La fuerza de esta tendencia a nivel internacional es tal que, han fijado principios de sustentabilidad para el empleo correcto de un empaque, que incluyen la limitación del uso de combustibles fósiles, la eliminación del PVC y del papel encerado para sus marcas propias. También, han propuesto incentivos para los compradores e iniciado campañas para que sus clientes prefieran estos empaques.

Por otro lado, los empaques biodegradables son una nueva forma de destacar ante la competencia. Sin embargo, son muchas las pequeñas y medianas industrias que no tienen la posibilidad de poseer departamentos o personal especializado para la elaboración de este tipo de envases para sus productos. Por tal motivo, es mucho más productivo para ellos contratar estos servicios… es ahí donde surge una gran oportunidad de negocio que tú bien, puedes aprovechar.

¿Cómo?
El objetivo de esta idea de negocio es elaborar empaques ecológicos o biodegradables y ofrecerlos a las empresas para que los utilicen con sus productos.

Si optas por este mercado, en primer lugar debes saber que para diseñar envases ecológicos, es necesario que tanto en su proceso de elaboración como en su desecho, no dañen el medio ambiente; deben ser reciclables; permitir la conservación de la calidad del producto, desde su origen hasta el consumidor final; y no deben dejar de ser económicos; además de cumplir con las normas internacionales. Fundamentalmente, deben ser superiores a los embalajes convencionales, tanto en los aspectos anteriores como en lo estético, permitiendo destacar así el producto, agregarle valor, y aumentar el deseo de compra por parte de los clientes.

En el mercado, son varias ya las alternativas que existen para elaborar este tipo de packaging. Por ejemplo, es posible hacerlos de pulpa de fibra de caña de azúcar. Este material es cien por ciento biodegradable y amigable con el medio ambiente, así como resistente a altas temperaturas. Además, puede usarse en microondas y refrigeradores, por lo que es ideal para envases de comida.

Otra opción válida son los envases de papel reciclado. Debido a sus características sanitarias y a su rigidez, estos empaques pueden ser desechables y son ideales para el transporte y almacenamiento de frutas, verduras y otros productos agroindustriales.

Compra tu empaques biodegradables en Diasa empaques El Salvador.

Diez mitos sobre el aluminio que conviene aclarar

Diez mitos sobre el aluminio que conviene aclarar

El aluminio es el tercer elemento más abundante en la corteza terrestre junto con el sílice y el oxígeno. Se encuentra, por tanto, presente en numerosos objetos con los que tenemos una relación cotidiana y por sus propiedades -es muy estable ante la oxidación y la corrosión, salvo en ambientes ácidos- ha sido profusamente utilizado en numerosas industrias, incluida la alimentaria.

 

Ahora bien, recientemente se ha descubierto que el aluminio no es tan inocuo como se pensaba para los seres humanos, si bien para causar toxicidad debemos referirnos a altas dosis de contaminación, sobre todo en el ámbito de los profesionales industriales. Este hecho ha generado en las últimas décadas una creciente controversia sobre su empleo masivo, con estudios científicos e interesantes documentales que cuestionan ya no tanto su nivel de virulencia como el hecho de que esté demasiado presente en su día a día.

 

Pero más allá del debate se han deslizado, de manera más o menos interesada, algunas leyendas urbanas, hechos no demostrados científicamente y mitos sobre este elemento que conviene aclarar y poner en su sitio. Una cosa es replantear la intensidad de la presencia del aluminio en los objetos y productos que nos rodean y otra tildarlo directamente de veneno.

 

  1. El aluminio de los alimentos proviene de actividades industriales

 

Es falso, ya que la mayoría de alimentos lo contienen, pues es un metal omnipresente en el medio ambiente. Los vegetales, el té o las especias tienen el índice más elevado en aluminio, mientras que la carne apenas contiene restos. Otra vía de presencia de aluminio en los alimentos es el agua, que puede contener en condiciones normales, es decir si no está contaminada, cantidades no relevantes según la OMS y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

 

  1. Nuestro cuerpo no es capaz de expulsar el aluminio

 

Aunque pueden acumularse ciertas cantidades en diferentes vísceras e incluso en los huesos, lo normal es que expulsemos el aluminio por la vía renal sin mayores problemas, a no ser que ingiramos cantidades desproporcionadas o tengamos algún problema que fije las formas de aluminio solubles en agua. Para el común de los mortales, la expulsión de las dosis de aluminio ingeridas en condiciones normales no es problema.

 

  1. La cara no brillante del papel albal puede contaminar los alimentos

 

La cara brillante y la mate del papel de aluminio son exactamente iguales y el brillo solo es cuestión del acabado de fabricación. En condiciones normales, y dado que se trata de aluminio fijado o insoluble, es muy difícil que ninguna de las caras pueda contaminar un alimento.

 

  1. Cocinar con papel de aluminio es peligroso

 

Podría serlo si se cocina alimentos ácidos, pues el aluminio fijado reacciona a PH por debajo de 4,5 y puede liberarse al medio. Ahora bien, la peligrosidad de usar el método ‘papillote’ -pescados en su jugo- o el horneado dentro de papel de aluminio -por ejemplo en patatas y otros vegetales- dependerá de la frecuencia con que lo hagamos. Si es de modo eventual, no debemos preocuparnos; el uso frecuente, aunque no hay estudios que demuestren la liberación masiva de aluminio, no se recomienda

 

  1. Los instrumentos de cocina de aluminio contaminan la comida

 

En un caso similar al anterior, si están en contacto permanente con soluciones, salsas o alimentos de PH bajo, pueden liberar partículas al medio. Pero se calcula que por su tiempo medio de contacto, esta liberación es muy pequeña cuando no improbable.

 

  1. Las sartenes y ollas de aluminio son peligrosas

 

El aluminio se utiliza en cocina por ser un excelente conductor de calor, además de ser muy estable a la oxidación. En el caso de las sartenes, el teflón antiadherente protege el alimento del aluminio. En el de las ollas, no hay protección pero a no ser que se cocinen con frecuencia productos altamente ácidos -algo muy inusual- la probabilidad de liberación de partículas es muy baja.

 

  1. Las latas liberan aluminio

 

Las latas de conserva, así como las que contienen refrescos, se hacen con aluminio, pero llevan una capa de resina que protege el contenido del continente, por lo que no es probable la liberación de partículas. Esta, además, solo de daría en casos de productos realmente ácidos, como el zumo de limón.

 

  1. El aluminio provoca el mal de Alzheimer

 

En algunas personas que murieron de Alzheimer se ha encontrado que acumulaban grandes cantidades de aluminio en la zona occipital del cerebro, es decir en la parte trasera. No se sabe realmente si este acúmulo es producto de la enfermedad o lo que podría causarla y no se tienen evidencias en ningún sentido.

 

Existe la evidencia que una mujer, Carole Cross, que en 1988 sufrió junto a otras 20.000 personas una contaminación con aluminio del acuífero que abastecía Camelford, Inglaterra, murió de una forma muy rara de Alzheimer. Pero no ha habido, de momento, más casos similares entre los afectados de aquella contaminación, aunque se tiene noticia de algunos profesionales que trabajan con objetos de aluminio, como dentistas, que han sufrido un cuadro similar.

 

Se trabaja con la hipótesis de que estas personas presenten problemas en la expulsión del aluminio de su cuerpo y que por tanto este se fuese acumulando hasta ir a parar al cerebro, donde causaría esta rara forma del mal de Alzheimer. De todos modos, no hay evidencias científicas en este sentido.

 

  1. El aluminio de las vacunas infantiles puede llevar al autismo

 

Es cierto que algunas vacunas llevan aluminio para que actúe de coadyuvante a la reacción de la vacuna. Es decir, el aluminio provoca una inflamación local que hace que los anticuerpos viajen a la zona y por tanto se desencadene la inmunidad al antígeno que se desea prevenir con mayor rapidez. Fuera de este efecto, no existe ninguna evidencia de que el aluminio intoxique o no pueda ser expulsado por la orina.

 

  1. Los antiácidos y analgésicos con aluminio pueden ser peligrosos

 

El hidróxido de aluminio está presente en muchos medicamentos que previenen la acidez estomacal y también algunos analgésicos lo comprenden en fórmulas parecidas. En principio, esta forma molecular puede ser gestionada sin problemas por el cuerpo y expulsada, pero es mejor consultar a un médico en caso de que se haga uso diario de ellos.